Lo que el 2018 se llevó || Letras de Tania 





2018 ha cerrado sus puertas...



Es difícil pensar en el año que recién se terminó como algo que me encantó al cien por ciento, sobre todo por todos los episodios extraños y difíciles que me ha costado manejar. 

Lo que puedo asegurar al 100%, es que fue un año de gran intensidad, por los enormes altibajos emocionales.

¡He aprendido tantas cosas! 

Desde el principio, el 2018 comenzó como una gran explosión de ideas. Buscaba escribir, desarrollar pensamientos, y por sobre todas las cosas, organizarme de una manera que fuera realmente satisfactoria. Todo iba en viento en popa con pequeños experimentos escritos, y grandes lecturas. 

El ensayo de prueba y error del uso del método Bullet Journal fue una de las cosas que más me encantaron este año, porque era algo que me moría de ganas por experimentar y me lancé de lleno a hacerlo. También me propuse ser más activa en Instagram e hice a lo largo del año un montón de experimentos para mejorar la forma en la que decoraba mis fotografías. Poco a poco mejoré mi ritmo, hasta aquel día...

En abril perdí a alguien a quien amaba mucho, y siento que desde ahí todo fue muy extraño para mí. No quiero entrar en detalles porque sé que las personas que me leen recuerdan que el texto "Cómo te digo adiós" fue un parteaguas en este blog, y una de las razones por las que perdí la constancia en las publicaciones que tanto había procurado antes de esa fecha. No estoy conectada a muchas cosas desde entonces. Sigo aquí, claro, haciendo muchas cosas y cada vez me siento mejor, pero no por ser una herida con la que he aprendido a vivir, significa que ha sanado. 

Los meses siguientes fueron mejorando... 

Pude viajar fuera de mi Ciudad, me dejé llevar por mis letras y aprendí a llegar a un punto en el que las cosas fueron a mejor. Creo que lo he me mantuvo cuerda, fue seguir escribiendo, seguir subiendo pensamientos, dibujos y seguir manteniendo mi mente en las cosas que más disfruto hacer. Me sumergí mucho en las letras de una forma distinta, porque dejaron de salir aquellas que planeaba con mucha anticipación, pero no me importó. Yo seguí escribiendo de lo que sea que sintiera ganas, y el hecho de no forzarme a hacer algo para lo que no me sentía lista me ayudó mucho a descargar muchas de las añoranzas que sentía. Es por ello que sentí mis escritos mucho más conectados a mis emociones que los que hacía antes, y fue muy bueno.

Eso me ayudó a hacer textos sobre todo lo lindo que me tocó vivir después, sobre todo experiencias familiares, paseos esperados e inesperados, y esta sed que creció en mi de querer compartir con el mundo lo que pienso y siento. Reuniones, charlas especiales con amistades lindas, y la llegada de una nueva vida a la familia le dieron ese giro mágico al año. 

El 2018 me tocó el corazón en las direcciones más tristes y hermosas, todo condensado en el mismo año. Es por ello que este 2019 hice una lista de propósitos que creo, han sido los más reales hasta ahora. Me siento centrada, y emocionada por poner a prueba nuevas actividades y habilidades. Será interesante ver cómo se desarrollan ahora que he decidido dejar libre mi creatividad, y ver a dónde me lleva.  



El 2018 se llevó mucho, pero me trajo demasiado también. Lo importante, creo yo, es aprender a darle valor a cada momento y disfrutar todo lo bueno que tengamos. Valoren todo, amigos. Valórense. 

Espero de todo corazón poder recuperar la constancia de publicación del blog y mantenerlo tan activo como me sea posible. 

¡Estoy lista para comenzar un nuevo ciclo!

Les deseo un excelente inicio de año, amigos. Permítanse ser libres, y tener en sus vidas la medida exacta de paz que necesiten para encontrar felicidad todos los días. 

¡Nos leemos pronto!

Tania S.



Instagram: @letrasdetaniablog


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